MARATON!! :D Capitulos 51,52 y 53
Capitulo Cincuenta y Uno.
Se encontró con una cálida sonrisa de sus amigas y les abrió paso para que entraran, Joe rodeo el escritorio y se coloco nervioso en la esquina de la mesa, Kryz se coloco a su lado sentada en una silla, Linda permaneció parada enfrente de él.
- Yo... bueno... - empezó nervioso además que todavía tenía seca la garganta por la emoción que la lectura le había dejado.
- Joe - murmuró Kryz -. ¿Qué es lo que pasa?
- Escuchen, principalmente estoy... bueno... - suspiró -, me está costando tanto trabajo hacer esto - confesó él con pesadez.
- Solo dilo Joe - animó de nuevo Kryz.
- Quiero pedirles disculpas a las dos, no debí comportarme así. Lo lamento, son mis mejores amigas y no las cambiaría por nada del mundo, solo quiero que entiendan que me he es difícil saber que ustedes saben dónde está y yo... yo... - reprimió los labios en un intento de contener los sollozos -... yo estoy muriéndome, véanme, me siento sin vida, me odio a mi mismo pensando que es lo que hice tan mal.
- No hiciste nada mal Joe - interrumpió Kryz.
- Me siento devastado.
- Lo sabemos, te comprendemos. Eres mi cuñado, siempre quiero lo mejor para ti, pero ella es nuestra amiga, nos hizo jurar no contar nada sobre su problema de huída.
- ¿Problema? - musitó Joe preocupado. Kryz rió.
- No, problema no... ¡Un lindo inconveniente! ¡Te gustará! - Kryz apretó la mano de Joe con una sonrisa, este dudo en devolvérsela pero al final lo hizo, parpadeó y suspiro varias veces antes de volver a articular alguna palabra.
- ¿Tú qué opinas? - preguntó Joe a Linda la cual se encontraba muy callada escuchando su conversación.
- ¿Quieres en verdad mi opinión? - interrogo Linda con una sonrisa.
- Por supuesto, eres mi amiga.
- ¿Opinión profesional o personal? - preguntó sonriendo.
- Cualquiera de las dos.
- En cualquiera de los dos casos, pienso que eres un completo tonto que ha sacado conclusiones de no sé dónde, que estas completamente enamorado y te has destruido tu mismo dando al mundo a una persona fuerte y que nada te destruirá, te estás matando y tú mismo lo sabes, te estás haciendo la victima de tu propia obra. Joe... - el aludido se encontraba pasmado con los ojos de par en par -, ¡Quieres saber de Honey! ¡Es por eso a lo que nos has traído aquí, no ha pedirnos disculpas! No sé qué haces aquí sentado escuchando estas palabras si podrías estar haciendo una maleta para ir hacia ella - este dio un respingo y se levanto rápidamente -. Esa es un poco de mi opinión, ¿quieres más?
- ¿Piensas que soy un tonto? - preguntó sorprendido.
- Lo seguiré pensando si no sales por esa puerta y preparas una maleta - contestó ella sonriendo.
Joe parpadeó, miró a sus amigas sonrientes, las abrazo y las besó saliendo con agilidad de aquella habitación para meterse a la suya. Pero se detuvo y giró de nuevo sus talones regresando a la biblioteca.
- ¿En qué país está? - preguntó con voz agitada asomando la cabeza en el umbral de la puerta.
- San Francisco - contestó inmediatamente Kryz sonriendo.
- ¡Ha estado tan cerca de mí y la sentía tan lejos! - murmuró.
- ¡Menos tiempo te llevara! - musitó Linda. Joe sonrió de nuevo y cerró la puerta. Pero la abrió casi inmediatamente.
- Llamen al aeropuerto, necesito un vuelo con destino a San Francisco - gritó y corrió adentrándose a su habitación, saco una pequeña maleta, abrió su armario y coloco ropa lo más rápido que pudo. Se sobresalto al sentir una presencia en la habitación, al girar el rostro de su hermano menor se encontraba horrorizado.
- Joe... - Frankie tembló al ver la maleta y ropa de su hermano -, no te vayas, Joe... no te vayas.
- Frank... tranquilo hermanito - se hinco a su lado y coloco sus manos sobre sus hombros.
- No, nos dejes Joe - lágrimas brotaron del pequeño y se encogió el corazón de Joe.
- Frankie, pequeño, este viaje es necesario, no te preocupes todavía seguirás aguantándome en esta casa por lo menos otros treinta años - los dos rieron -. Necesito ir por Honey, Frankie. Tengo que viajar hasta San Francisco por ella y traerla de vuelta, la necesito. Perdóname Frankie, eres pequeño pero con mucha sabiduría, es duro para ti todo lo que has sufrido con cada uno de nosotros, pero eres muy fuerte y eres uno de mis héroes. Lamento como te he tratado.
- Joe, te quiero - los dos se abrazaron y lloraron centenares de lágrimas que les hacía falta por desahogar -. Te ayudare con tu equipaje.
Joe junto con Frankie terminaron de colocar todo lo necesario para un viaje de salida urgente, Joe sonreía nerviosamente sin poder evitarlo.
- ¡Joe! - lo llamo Kevin desde la puerta -. El siguiente vuelo sale a las dos de la tarde.
- ¿No hay otro? - Kevin negó -. ¿Y qué tal nuestro avión privado?
- Esta en Nueva York, tardaran dos horas en traerlo aquí, lo mismo que falta para que salga el siguiente vuelo.
- Pide ese boleto.
- Ese es mi hermano - sonrieron y Kevin se dedicó a la llamada al aeropuerto.
Después de acomodar una pequeña maleta bajo a la sala, toda su familia lo observaba y le pareció incomodo. Todos sonreían emocionados y no lo entendía. Nadie articulaba ninguna palabra, sus padres se sostenían la mano nerviosamente, Nick sentando junto con Kryz se abrazaban, Linda, Frankie y Kevin murmuraban amenamente en un rincón de la sala.
- Necesito ya irme - susurró Joe impaciente mientras agarraba la maleta.
- Falta una hora para que despegue el avión - musitó Nick.
- El trafico... seguridad... fotógrafos... todo eso, ya sabes. Me llevara mucho tiempo - justifico mientras se despedía de cada uno.
- Te puedo llevar al aeropuerto - dijo Kevin.
- Gracias - agradeció y apresuro a su hermano.
El transcurso al aeropuerto no muy lejos de ahí, paso sin dificultad, nada de tráfico. Kevin aparco el automóvil y vacilo. Algunos paparazzi se colocaron a su alrededor.
- Tienes que ser fuerte.
- Gracias Kevin. Lo tomare en cuenta - suspiró -. Es ahora o nunca. Gracias y cuida a todos - lo abrazo y abrió la puerta.
- Suerte - murmuró su hermano sonriendo.
Joe salió del carro, envolviéndose en sin fin de flashes por su cara, las gafas le ayudaron completamente, camino con paso decidido a la puerta principal, las preguntas lo asquearon por completo tratando de sonreír en cada momento.
- ¡Joe! ¡Joe! ¿Es cierto que los Jonas Brothers se separaran de nuevo? - pregunto un periodista.
- ¿Ahora quien es tu nueva novia? - pregunto otro.
- ¿Cuánto duraras con ella? - repitió el primer periodista.
- ¿Tendrán nuevo disco? - gritó uno.
- ¿A dónde vas? - fue aquella pregunta que le hizo respigar y detenerse.
- Amigo. Voy por mi felicidad. Voy por mi razón de vivir - exclamó a los paparazzi mientras sonreía y se adentro definitivamente al aeropuerto.
Miro la tabla y se sintió desorientado. Tenía que encontrar aquella brújula, aquella que marcaba en su corazón, aquella que estaba en San Francisco.
Capitulo Cincuenta y Dos
El viaje había sido algo cansado para Joe, no cargaba con muchas cosas, solo lo indispensable para dos días en San Francisco, buscaría a Honey, le pediría explicaciones y... le pediría que volviera con él, estaba decidido a hacerlo.
Dentro de su cabeza viajaban miles de preguntas las cuales no lo dejaron ni pegar un ojo en todo el vuelo, ¿Qué era eso que Honey le ocultaba tanto? ¿Por qué la huida? pero la mas importante ¿Quién era "Jossy"?
- ¿Y ahora? - Suspiro Joe agotado-. ¿Por donde comienzo? San Francisco es muy grande y yo solo... - busco su celular en el bolsillo del pantalón-. Claro, mi buena amiga Kryz.
Marco rápidamente su número, esperando que ella contestara lo antes posible, y así lo hizo.
- ¿Diga? - contesto Kryz
- Aquí Joe - comenzó bromeando.
- Aquí Kryz.
- Y aquí Nick - se escucho a lo lejos.
- ¿Interrumpí algo?
- Sí, mucho - volvió a gritar Nick.
- No, tranquilo, ¿Qué pasa? - respondió Kryz con unas risitas.
- Un pequeño detalle nada mas, se te olvido darme la dirección de Honey, o de Jossy o quien sea.
- De la tía de Honey...
- Sí, bueno de ella
- Perdona, soy una tonta. En un momento te la doy... ¿Tienes donde anotar?
- Sí, tú lánzalo
- 98 West Av. Numero 23, Por lo poco que se, debe de ser una casa blanca con decoraciones... Rojas me parece.
- ¿Segura?
- Eso me ha dicho Honey
- Está bien, manos a la obra. Llamare mas tarde para darte noticias. ¡Gracias amiga!
- ¡Sin problema! Cuídate Joe... y suerte
Colgó el teléfono, tenía la dirección y ¿Ahora? Se sentó a descansar un poco para pensar las palabras exactas que diría, no podía llegar nada mas así y decirle "Hey Honey, regresa a L.A. conmigo". Además también necesitaba razones de su huída.
Con un poco de desgana se puso de pie y busco un lugar seguro para tomar un taxi y no ser captado por algún paparazzi. Cuando al fin hayo uno de confianza, se subió en el y le dio la dirección, había ido muchas veces a San Francisco, pero esta vez todo era diferente, las largas y características Avenidas se le hacían eternas, el tiempo parecía burlarse de el. Tanto que decir y tan poco tiempo.
- Llegamos señor- anuncio el taxista.
- ¿Enserio? Pues muchas gracias ¿Cuánto es?
- Diez dólares.
- Muy bien - saco su billetera y le dio el dinero -. Gracias.
Espero un poco afuera de la puerta, tal y como le había dicho Kryz, blanca y con decoraciones rojas. Debía tocar la puerta ahora, sabia que si no lo hacia en ese preciso instante saldría corriendo, espero un poco y una señora que a la vista se veía muy agradable abrió la puerta.
- ¿Hola? -sonrió la señora.
- Hola... me llamo Joe - dijo nervioso.
- Mucho gusto Joe, yo soy...
- Lisa James, tía de Honey - Lisa solo lo miro sorprendida-. ¿Conoces a mi sobrina?
- Sí, claro. Vengo a visitarla y a hablar con ella.
- ¿Eres su amigo?
- Uno de los mejores- Joe sonrió con seguridad.
- Está bien, ¡Adelante hijo!
Avanzo lentamente hasta llegar a la sala, miro con atención las fotos y vio una en especial, Honey abrazada de su tía, aun seguía siendo hermosa... tan hermosa como la recordaba. Tomo la fotografía un momento y suspiro.
- ¿Quieres mucho a mi sobrina verdad?
- ¿Cómo? - respondió Joe nervioso.
- Sí, puede verse en tus ojos.
- Tengo que admitirlo, la quiero como a nadie en este mundo, y la he extrañado como no se lo imagina - dejo la foto en su lugar y se sentó en un sillón.
- ¿Puedo ofrecerte algo? ¿Café, jugo, agua?
- Agua estaría bien - La tía Lisa se retiro un momento. Cuando regreso y le ofreció el vaso, el le pregunto curioso-. ¿Y ella donde esta?
- ¡Oh! No tarda en llegar del trabajo...
- Que bien...- y algo llego a su mente... Tal vez la tía Lisa podía despejar unas pocas de sus dudas-. Pero bueno, cuénteme ¿Cómo se ha portado Honey?
- Muy bien, es una bendición tener a mi Honey aquí, a pesar de que llego echa un mar de tristezas ha sabido salir adelante, aunque la sigo notando algo triste...
- Me lo imagino, nosotros hemos estado igual sin ella... ¿Y Jossy?
- ¡Ah! De maravilla, hijo... No puedo esperar a...
Cuando de repente una puerta se abrió y la voz de Honey resonó. Joe no podía creerlo, al fin escuchaba de nuevo su voz.
- ¡He llegado tía!
- Corre Honey, alguien ha venido a visitarte-
- ¿Bromeas? ¿A mí? Si yo no...- Honey se quedo helada al verlo ahí parado, el simplemente no podía creerlo, analizo cada parte de su rostro y fue bajando hasta llegar a su vientre... ¿Estaba embarazada? ¿Pero como? ¿De... quien? -. Joe... que... ¿Qué haces aquí?
- Yo... -se sentó en el sillón, tratando de tranquilizarse un poco-. ¡Dios mío! ¿Qué es esto?
- ¿Están bien chicos? - Pregunto Lisa preocupada -. ¿Por qué tanta sorpresa Joe? ¿Acaso no sabias ya que Honey estaba embarazada?
- No... no lo sabía- dijo serio -. Nunca me lo dijo, al igual que nunca me dio una explicación del porque se fue.
- Hay hijo... es obvio quería huir del patán que es padre de esta hermosura - se acerco a Honey y toco su vientre, Honey seguía sin poder decir una palabra -. No te preocupes pequeña Jossy, no necesitamos a tu padre.
- Jo... Joe- pudo al fin pronunciar Honey.
- Dime por favor - la miro suplicante -. ¿Quién es el padre de tu bebé?
- Es... Yo...- el momento había llegado, tenía que decírselo -. Eres tu Joe.
Joe abrió los ojos como platos y se cubrió la cara con las manos. Honey se acerco a el al igual que la tía Lisa. Tantas cosas más pasaban por su cabeza, ¿Cómo le pudo ocultar algo así? Tenía tanto coraje... pero aunado a ello una alegría inmensa, sería padre, padre de una hermosa niña, de eso estaba seguro. Podía imaginarla en sus brazos, dándole un biberón y diciéndole "Papá", definitivamente era el regalo más hermoso de toda su existencia.
- ¿Así que tú fuiste el estúpido que hizo sufrir a mi niña? - reacciono con coraje la tía Lisa.
- Yo no sabía...-se defendió Joe.
- La típica historia... con eso no remediaras nada.
- Pero...
- Pero nada, quiero que ahora te largues de mí...
- Tía - intervino Honey cabizbaja -. El tiene razón, yo jamás le dije que estaba embarazada, simplemente hui sin darle una explicación. En ese momento no sabia que hacer y pensé... pensé que era lo mejor para los dos. Perdóname Joe.
- ¿Por qué pensaste que yo te dejaría sola? Siempre te demostré que te amaba con todo mi ser, que hubiera dejado todo por ti... que si hubiera sido necesario hubiera dado mi vida por ti... ¿Nunca pensaste en cuanto sufrí? ¿En todas las idioteces que hice por todo eso? - le respondió con lágrimas en los ojos.
- Deben hablar de muchas cosas- suspiro Lisa -. Me retiro - y se fue dejándolos solos.
- Pensé que lo superarías pronto
- Pues pensaste mal... muy mal, fuiste una egoísta. Lo fuiste conmigo y con mi hija - el tan solo escuchar que Joe la llamaba "Mi hija" la emocionaba, había soñado tanto con este momento.
- ¿Tu hija?
- Si, mi hija. - dijo decidido -. Porque a pesar de que hace tan solo unos minutos me entere de su existencia ya la amo. La adoro al igual que a...
- ¿Al igual que...? - Honey tomo el rostro de Joe entre sus manos -.Dilo Joe...
- Quisiera decirte tantas cosas Honey - suspiro -. Quisiera poder decirte que eres de lo peor, que te odio con todo mi ser por todo el daño que nos has hecho y todo por tus estúpidas conclusiones - Honey lo soltó con lagrimas en los ojos, bajo su cabeza por un instante, pero Joe la tomo por el mentón-. Pero no puedo, no lo siento, mi corazón jamás podrá odiarte. Te amo como desde aquel primer día en que entraste en mi vida, estos meses lejos de ti me han hecho entender lo mucho que te necesito a mi lado, eres mi vida... Te amo tanto, y te amo aun más por el hermoso regalo que me has dado... Seremos padres - sonrió con alegría -. Por fin tendré una hermosa familia a tu lado... solo a tu lado.
Y la beso dulcemente, probo sus labios de nuevo, aquellos los cuales tanto había anhelado. Ese beso le demostró que ella lo seguía amando tal y como siempre lo había hecho, ese beso le dio fuerzas para seguir adelante... por él, por ella y por su hija...
- Te amo tanto Joe - lo abrazo fuertemente.
- Y yo a ti princesa como... espera - se separo de ella y bajo su cabeza a su vientre -. A ti también te amo Jossy... las amo como no tienen idea - le dio un beso a su vientre.
- Esta feliz de conocerte - le dijo Honey sonriente.
- ¿Cómo lo sabes? - Honey tomo su mano y la guio hacia una parte de su vientre, donde la bebe al sentir el tacto pateo delicadamente.
- Me... me, esto es un sueño, un hermoso sueño - sonrió de nuevo-. ¿Por qué Jossy? - pregunto de la nada.
- Marie Josephine... Jossy
- Como yo... pero en niña - rio a carcajadas-. ¿Y Marie?
- Siempre dijiste que cuando tuvieras una hija le pondrías Marie, como tu mamá.
- Jamás lo olvidaste - la miro dulcemente.
- Marie Josephine Jonas... la nueva miembro de la familia Jonas - acaricio su vientre orgullosa.
- Y no te olvides de la futura Señora Honey Jonas...- y la beso de nuevo.
- Eres maravilloso Joe...
- Honey... quiero que mi felicidad sea aun mas grande, quiero proponerte algo - la tomo de las manos y ella lo miro atenta-. Quiero que regreses conmigo a Los Ángeles y que comencemos esta nueva vida juntos, que seamos una hermosa familia para Jossy ¿Qué me dices?
-Joe... yo...
Capitulo Cincuenta y Tres
-Joe...Yo... No lo sé - Honey lo miro dudosa.
- Vamos, seremos la pareja más feliz del mundo - acaricio su mano delicadamente -. Además todos ansían verte a ti y a Jossy.
-Joe... ¿Tus padres que dirán?
- Mis padres lo que mas desean es mi felicidad... Y esa eres tu - beso su mano -. Y ahora comprendo porque mamá compraba tantas cosas para bebé.
- ¿Hablas enserio?
- ¡Lo juro amor! Pero también hay una persona en L.A. que anhela con todo su corazón volver a verte.
- Mi...Mi papá- sonrió ilusionada.
- Sí, te ha extrañado muchísimo, ¡Vamos Honey! Regresa conmigo a Los Ángeles.
- Está bien Joe, regresaremos contigo - sonrió entusiasmada y Joe la abrazo con fuerza.
- Prometo que nunca te arrepentirás - la beso de nuevo.
Con más tranquilidad por parte de los dos, hablaron de todo lo que había sucedido y lo que vendría para el futuro. Estaban juntos de nuevo y ahora era su turno de disfrutar al máximo. Jossy se había dado a notar con unas cuantas pataditas, con las cuales Joe se emocionaba como niño pequeño. Decidieron hablar con la tía Lisa y contarle todo lo sucedido, al principio se le notaba muy apenada con Joe, pero este la había convencido de que no había problema, que incluso el hubiera hecho lo mismo.
Al día siguiente decidieron ir a visitar al Doctor de Honey, y lo primero que pidió Joe fue un ultrasonido, anhelaba como loco conocer a su bebe aunque sea por un momento. La felicidad que sintió al verla fue indescriptible, se sentía el hombre más bendecido de todo el planeta tierra, al igual que Honey, el tener al hombre que tanto amaba y a su hija la hacían extremadamente feliz. Hablaron con el doctor sobre sus planes de regresar a L.A. al día siguiente, para lo cual el Dr. les explico que era un tanto riesgoso, que tenían que regresar con muchísimo cuidado y nada de aviones. Para lo cual Joe, al salir de la consulta, demostró su curiosidad.
- ¿En autobús?-dijo sorprendido.
- Si, así llegue yo a San Francisco- sonrió y lo tomo de la mano -. Es una buena forma de viajar, y en estos momentos mas segura que un avión.
- Sí, es lo mejor. ¿Pero no es más tardado?
- Sí, un poco más tardado.
- ¿Y si mi hija nace en un autobús?- le dijo con una sonrisa burlona, Honey volvió la mirada hacia el con los ojos como platos.
- ¿Que...Que dices?
- ¿Que si mi hija no va a nacer en un autobús?- y soltó una carcajada.
- Mejor ya no hablemos de eso - le respondió preocupada.
- No te preocupes Honey - la abrazo por los hombros -. No creo que Jossy quiera nacer en un autobús - se dirigió a la pancita de Honey -. ¿O si Jossy? ¿No harás gastar mucho a papá verdad? - Jossy pateo un poco -. Si claro, después querrás que te compre ese autobús como recuerdo ¿no? Mejor espera un poco... L.A. te gustará.
Honey lo miro unos segundos y después se soltó a reír con las ocurrencias de Joe, en verdad lo extrañaba y mucho. Esa tarde sería la ultima cena con la tía Lisa, así que Joe decidió llevarlas a cenar a un hermoso restaurante de San Francisco, Joe había invitado a la tía Lisa a visitarlos cuando Jossy naciera y que además no dudarían en pasar unas vacaciones con ella. A la mañana siguiente ya estaba todo listo y era hora de partir.
Joe y Honey esperaban impacientes que el autobús anunciara su salida, Joe solo pensaba en las cuatro horas de camino y Honey en como reaccionaria su papá al verla.
- ¡Uff! -Suspiro Joe-. Cuatro horas, he viajado en autobús, pero eso fue hace mucho tiempo - miro a Honey-. ¿Qué pasa cariño?
- Nada... solo pensaba en mi papá.
- ¿Qué sucede con James?
- ¿James?
- Si, ya sabes somos amigos- los dos rieron un momento-. Él me dice "Joe hombre", "Jonas" o "¿Qué pasa por tu cabeza Joseph Jonas?" es genial.
- Ya veo, me encanta que tú y mi papá se lleven tan bien - suspiró -. Pero no crees que mi papá este un tanto enojado conmigo.
- Sí, y después de la sorpresita un poco más - Honey bajo la mirada algo sonrojada -. Pero sabrá comprenderte, nada nunca se comparara a la comprensión y cariño de los padres y nosotros ahora lo entendemos bien.
- Tienes razón - lo miro a los ojos-. No puedo esperar a llegar a L.A.
- Y yo estoy igual... por cierto tengo que llamar a Kryz y a Linda les dije que les avisaría, regreso en un momentito.
Se aparto de ella y llamo al número de Kryz, pero nunca contesto, algo raro en ella. Así que decidió llamar a Linda.
- ¿Sí? Diga- contestó Linda.
- ¡Hey, habla el tonto!
- ¡¡Tontín!! ¿Qué ha pasado? Dime... anda no seas así ¿Honey regresa?
- Déjame hablar primero...
- ¡Habla ya!
- Bueno... si regresamos a L.A. los tres... por fin se quien es Jossy y...-suspiro-. No puedo explicar lo que siento.
- Vez, te lo dije.
- Sí, lo sé. Pero bueno en unas horas se enteraran de todo. Diles a los demás que nos esperen.
- Está bien, aquí los esperamos ansiosos.
- ¿Y Kryz?
- Tú qué crees...
- ¿Con Nick?
- No... sonara raro pero no, por primera vez en su vida no... que yo sepa. Quiere recuperar el tiempo perdido, así que ha retomado sus lecciones de piano.
- Me parece asombroso, muy bien por ella... Bueno te veo al rato y gracias por todo.
- Hasta unas horas Joe, ¡De nada! ¡Y buen viaje!
Regreso a lado de Honey y le conto lo sucedido, cuando escucharon el llamado para ingresar al autobús, era hora de iniciar su futuro... todo lo tendrían dentro de unas horas.
A punto de ingresar al autobús un tumulto de paparazis se acercaron a ellos, invadiéndolos de preguntas.
- ¿El pequeño Jonas ha roto su promesa? - pregunto uno sarcásticamente.
- ¿Es la chica con la que salías antes o un nuevo amor?
- ¿De quién es el bebé? ¿Eres padre?
- ¿Quién es ella Joe?
A lo cual Joe solo contesto con una sonrisa de alegría
- Ellas son mi alegría, mi sol, mi luna... simplemente son mi vida.
Continuara...
Loading comments
Please wait
